Episodio 9: Espacio Profundo VOL.1

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En el episodio de hoy viajamos a lo más profundo del espacio y nos dejamos llevar por sus insondables misterios. Adéntrate conmigo en las estrellas y déjate asombrar por sus misterios y sus terrores.

  • Libro: 2001 Una Odisea Espacial de Arthur C.Clarke
  • Peli: 2001, Una Odisea en el Espacio de Stanley Kubrick
  • Serie: Star Trek, La Serie Original
  • Pecador Digital Invitado: Miriam Tovar
  • Tema musical: Space Oddity de David Bowie
  • Vídeo Juego: Dead Space de Visceral Games
  • Herramienta Digital: Hotjar
  • Profesional Digital Recomendado: Emilio García
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TRANSCRIPCIÓN COMPLETA

Hola. Bienvenido/bienvenida a Los 7 Pecados Digitales. Ya lo sabes, tu podcast dominguero disponible en la plataforma que más te guste.

Bueno, episodio número nueve ya, nos vamos acercando al final de la temporada. Me gustaría hoy tener un viaje alucinante contigo al espacio, al espacio profundo, porque de eso va la temática de hoy.

Desde bien pequeño me he sentido fascinado por todo lo que tiene que ver con pelis del espacio. De hecho, de pequeño (como casi todo el mundo, como casi cualquier niño) quería ser astronauta, hasta que vi un peli. No me acuerdo si la peli fue «La mujer del astronauta», pero era una peli en la que el astronauta, cuando volvía a la tierra, no había nadie. Era como que volvía a una tierra distópica, abandonada, y se quedaba como el único hombre sobre la faz de la tierra. Aunque era bien pequeño, eso me dio un pánico y una angustia brutal, así que desestimé el tema de convertirme en un astronauta en ese momento.

Bueno, no por eso he perdido mi curiosidad por levantar la cabeza al cielo por las noches y ver lo que hay más allá. Por eso hoy las recomendaciones van a ir todas en base a ese profundo abismo negro.

Ya sabes que en este podcast, todos los domingos y sobre la hora de la siesta, te voy a compartir recomendaciones frikulturales y de Marketing Digital. Por ejemplo libros, películas, videojuegos, temas musicales, series y siempre os traeré pecadores digitales invitados, a un profesional que yo recomiende y que me haya influenciado, e incluso herramientas de Marketing Digital que hayan modificado o mejorado mi manera de trabajar (de alguna manera).

Soy Iñaki Tovar, soy CEO de la agencia SEO Webpositer, y te doy la bienvenida a este confesionario digital.

[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

[Suena diálogo de película en inglés]

Bueno, creo que ya te habrá quedado claro cuál es la peli y el libro, porque en este caso no puede ser de otra manera. Empezamos con un volumen uno de películas espaciales. La película es: «Odisea del espacio, 2001», y el libro exactamente lo mismo. Arthur C. Clarke escribió la novela (que ya pasó por aquí Arthur C. Clarke) en 1968, como continuación de un relato suyo previo que se llamaba «El centinela», y en paralelo con Stanley Kubrick se involucró también en el desarrollo el guión de la película.

Entonces, ambos (película y libro) salieron en 1968 haciendo una pareja maravillosa, que se complementa la una a la otra, y que es imprescindible (no solo recomendable) que las consumáis así para verdaderamente entender la grandiosidad de esta obra.

Si cierras los ojos, ¿estás viendo, verdad, lo mismo que yo? Esas asombrosas naves espaciales (para una película de 1968, repito) danzando, literalmente, en el espacio de una manera sobrecogedora, más aún si habéis tenido la oportunidad de ver el remake remasterizado que se hizo hace unos pocos años (2018 creo que salió). Un remake por especial edición del 50 aniversario, donde está restaurado todo en calidad hasta 4K increíble, tanto de audio como de sonido.

Es que impresionan mucho estas imágenes y la combinación de imágenes y música, la atmosfera. No me imagino una música mejor para acompañar ese baile de cuerpos celestiales (en este caso los planetas y las naves, en esa danza infinita).

La apertura de la peli (aunque nos deja un poco desplazados a más de uno, con esa escena de los ancestros del hombre, el mono ahí dándole a los huesos para arriba ya para abajo, así hablaba Zaratrusta, que me quedo con las ganas de ponérmela de fondo), aunque empieza así un poco que te deja descolocado y dices «vine a ver una película del espacio y de repente estoy viendo aquí esto que parece de la prehistoria» (y culmina con ese monolito negro, cómo aparece y cómo modifica el comportamiento del ser humano), luego de repente pasamos a esta cambio tan radical del futuro puro y duro. De ese futuro puro y duro que el visionario Arthur C. Clarke reflejaba en sus novelas tan bien.

Es que Arthur C. Clarke en esta novela es prácticamente un profetizo, porque ni Julio Verne hacía predicciones tan buenas. Aquí estamos hablando de que en 1968, que todavía no había llegado (ojo) el hombre a la luna, y Arthur C. Clarke ya planteaba ideas sobre satélites espaciales, sobre los medios de comunicación digitales, cobre las propias redes sociales. Hay momentos en los que incluso están hablando como de Fix RCS, de lo que sería hoy un Fix de noticia digital que la nave recibe para ir viendo qué está pasando en la tierra. Realmente visionario.

Os decía que la película complementa el libro y el libro a la película por una buena razón. La película, si la ves sola y no has leído el libro, se te van a quedar muchas lagunas, vas a pensar «esto es un viaje de LCD y nada más«; y si te lees solo el libro (a no ser que tengas una imaginación portentosa) también te vas a perder parte de la magia, porque al darse ese extraño caso, esa extraña coincidencia raras veces vista en el cine, de que el autor del libro y el director estén congraciados, realmente vivimos una experiencia brutal. Cuando estás viendo la película y hay alguna escena que no estás entendiendo, inmediatamente te viene a la cabeza el libro para completártela y complementártela; y cuando estás leyendo el libro y has visto la peli, la peli está recreando perfectamente lo que tu imaginación te indica que debería ser.

En fin, el argumento casi que es lo de menos. Aunque a mí me encanta, porque esto es más bien un espectáculo audiovisual y un viaje alucinante al fondo de muchas cuestiones humanas, metafísicas, filosóficas y también un primer descubrimiento y acercamiento al mundo de las inteligencias artificiales, y también de las inteligencias extraterrestres. Bueno, aun así, por encima (para que lo sepáis, si es que aún no habéis visto ni leído esta obra), pues básicamente la tierra está evolucionada, estamos viajando ya por el espacio, tenemos una parcial colonización del espacio y en la luna se descubre enterrado un monolito negro, ese famoso monolito. A partir de ahí, se hacen experimentos, se envía una nave a investigar una señal (posiblemente de origen extraterrestre), a una nave pionera comandada por una inteligencia artificial que es HAL 9000.

Por cierto, una curiosidad, HAL, las letras de HAL (H-A-L) están basadas en IBM, son justo las letras anteriores IBM, no están puestas al azar. Por eso es HAL.

Bueno, pero vamos a indagar más en esa parte que a mí me gusta tanto de la inteligencia artificial y de la inteligencia extraterrestre. Vamos un poquito más adentro.

[Suena diálogo de película]

– ¿Leéis lo que te ordeno, HAL?

– Desde luego, Dave, lo estoy leyendo.

– Pues abre la puerta de la cámara.

– Lo siento, Dave, eso no me es posible.

– ¿Qué te lo impide?

– Usted sabe tan bien como yo qué es lo que me lo impide.

– ¿De qué estás hablando, HAL?

– Quiero demasiado a esta máquina para permitir que usted la ponga en peligro.

– No acabo de entender a qué te refieres.

– Sé que usted y Frank estaban planeando desconectarme, y eso es algo que yo no puedo permitir que suceda.

Estos diálogos con HAL, que aquí llegan a su clímax (sin destriparos nada, a los que no lo hayáis visto todavía), eran igual de magnéticos como desconcertantes. Sin duda estamos ante la primera vez en la historia que se ve en una película la relación con una inteligencia artificial, con lo que serían nuestros asistentes como Google Home hoy en día, aquí de verdad comandando una nave como luego tantas veces hemos visto en tantas películas: la inteligencia artificial central que controla todo. Todo nace de aquí, de esta peli y de esta relación. Vaya manera de empezar, por la puerta grande, como siempre, la inteligencia artificial que se revela contra su creador.

No es que se revele porque sí, se revela (como habéis oído en el corte de voz) por miedo, por el instinto de auto-supervivencia y de auto-conservación que le sale, y que conducirá a una de las escenas más memorables de esta película. Ya os digo, no quiero destripar, pero digamos que el protagonista tiene que tomar medidas drásticas para desconectarlo. Es una escena donde incluso llegas a sentir compasión por HAL 9000.

Qué decir de la inteligencia extraterrestre, ese monolito del cual está emanando la señal, que está siempre acompañado por estas melodías (aquí, en este caso, por este corte musical que se llama «Lux Aeterna») que se te meten por debajo de la piel y la hace vibrar toda la película. Cada vez que hay una relación o una aparición del monolito en pantalla, pues tenemos esta música de fondo que realmente parece compuesta por alienígenas.

Sin duda, la peli no te deja indiferente, sobre todo en su tramo final, donde se desencadena una serie de circunstancia y acaba todo en un viaje, como os decía antes, más de uno lo tomará como un viaje psicodélico, pero que es un viaje al espacio continuo-tiempo que une el presente, el pasado y el futuro de la raza humana. No me voy a poner yo filosófico para explicároslo, yo creo que lo mejor es que (si ya la habéis visto la peli) le volváis a echar un vistazo, que ha envejecido muy bien, y más con esa remasterización.

[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

[Suena monólogo de serie]

El espacio, la última frontera. Estos son los viajes de la nave estelar Enterprise en una misión que durará 5 años, dedicada a la exploración de mundos desconocidos, al descubrimiento de nuevas vidas, de nuevas civilizaciones, hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar.

Star Trek.

De verdad que me iba corriendo a ponérmela otra vez entera y verla desde el principio. Gracias, Netflix, por haberla traído por fin a tu catálogo. Antes de Star Wars, queridos milenials, antes de cualquier otra referencia conocida al universo espacial, estuvo «Star Trek».

Fue creada por Gene Roddenberry, ya un hombre emblemático que se ha ganado su sitio en las estrellas (nunca mejor dicho). Hombre peculiar, no exento de polémicas y de rarezas (como suelen tener todos los genios visionarios). Gene Roddenberry lo que traía en esa época (en 1966) a la televisión era algo que no se había nunca, esto sí que era una odisea espacial: las aventuras de una tripulación de la Federación Unida de Planetas, que iban en misión de exploración, descubriendo nuevas razas alienígenas, etc. Solo el episodio piloto ya es una maravilla de ver, para todos los que somos amantes de la buena ciencia ficción.

Contaba con las limitaciones no solo de la tecnología para efectos especiales de la época, sino también presupuestaria (sobre todo en los inicios). Entonces, hay ciertos toques de cutres, pero que se ven con simpatía total, bien vistos en la distancia.

Para que os hagáis una idea, una de las cosas que caracteriza a esta serie son los teletransporters, fueron los primeros en hablar de teletransportar. «Scotty, teletranspórtame a la superficie«, y esto no fue más que un truco para ahorrar pasta, porque no había presupuesto para elaborar escenas de aterrizajes en los planetas. Entonces, se lo ahorraron todo con el tema este del teletransporte, que nada más que era un efecto muy sencillo en pantalla y listo, aparecían ya directamente en el decorado. Bueno, a las puertas hidráulicas le faltaba un tío por detrás haciendo el ruido, se movían y se accionaban manualmente, personas que estaban corriéndolas y descorriéndolas.

No todo es malo. Al revés, por eso la estoy recomendado como una serie absolutamente de culto. Es cierto, sí, a mí claro que me gusta Star Wars, ¿cómo no me va a gustar? De hecho, yo vi Star Wars y lo descubrí mucho antes que Star Trek. ¿Sabéis qué me paso? Mi primer acercamiento con Star Trek (imagino que igual que con mucho de vosotros) fue con las películas, viendo alguna película suelta en alguna sesión de tarde por la tele; y, claro, ya ahí me quedaba flipado. O sea, ver los klingons, ver agujeros negros que se tragaban naves, ver una inteligencia artificial asesina. En fin, la ira de Khan (que os vamos a decir de esa peli); de hecho, haremos un monográfico solo dedicado a pelis de Star Trek que merezcan la pena. Es que esto es el comienzo de todo.

¿Os acordáis de cuando hablamos de «Al final de la escalera», la película de terror? ¿Os acordáis que yo os decía que todas las películas de terror posteriores a ella de alguna manera bebían, se inspiraban o directamente copiaban aquella? Puesto esto pasa a tres cuartos de lo mismo. O sea, cualquier argumento de ciencia ficción, de naves espaciales y lo que tenga que ver con relaciones con extraterrestres, con inteligencias artificiales, ya lo trataron en Star Trek. Qué imaginación tenían los guionistas, y es que esto era la base fundamental de toda la serie: los guionazos. O sea, se abordaban todos los temas, desde virus alienígenas que se colocaban en una nave y había que ponerla entera en cuarentena, por supuesto en múltiples ocasiones se aborda el tema de inteligencias artificiales que se les va la olla, se plantean dilemas morales muy gordos (que a mí me recuerdan al Battlestar Galáctica, que la estoy volviendo a revisitar después de recomendarla aquí en el podcast: como buen pecador digital, me he puesto a verla ahora que la han estrenado en Amazon Prime, ahí os dejo ese recordatorio rápido).

Como os decía, Star Trek fue precursora y visionaria a la hora de plantear dilemas de todo tipo. Hay un episodio que se llamaba «pan y circo», en el que visitaban un planeta similar a la tierra y en el que había espectáculos tipo Gran Hermano, pero de violencia: de presos, ponían a presos a pelear, a luchar y matarse entre ellos (¿verdad que esto suena de la peli de Arnold Schwarzenegger y de otras tantas que hemos visto después?). O sea, de verdad que cada episodio era un regalo con alguna idea original.

Es verdad que hay cosas que ahora huelen mucho, después de tantos años. No solo por el apartado técnico que os decía, sino también por el apartado cultural. En aquella época en Estados Unidos (o sea, a finales de los años 60) había un machismo muy brutal, o sea, una mujer sexualizada a lo bruto; cualquier aparición de una mujer en escena de Star Trek era siempre sexualizada, eso tenerlo claro. Lo que pasa es que, bueno, ahora con la distancia se ve, de otra manera eso sería impensable verlo así hoy en día, a no ser que fuese en una parodia. Aquí no era parodia, es que era así. Teníamos a la comandante Uhura (que, por cierto, de las primeras veces que también se metía el tema «diversidad racial» en una serie, así a lo bruto). Uhura tenía un papel muy protagonista, pero iban todas monísimas de la muerte, súper sexualizadas; se notaba un machismo pode debajo gordo. Ya os digo que ahora, visto con todo el tiempo que ha pasado, pues estas cosas creo que hay que verlas también con otro tamiz; pero tenerlo claro cuando os adentréis: que os encontraréis con muchas escenas de este tipo.

Misterio, violencia, efectos especiales, combinados los malos con los buenos. La versión que tenéis en Netflix está re-masterizada, con algunos efectos especiales mejoradillos (aunque se siga percibiendo como naves de plástico volando sobre un fondo de cartulina negra pinchada). En algunas escenas, sobre todo del episodio piloto (que merece mucho la pena, como os digo, verlo), toca en el alma también verlo. Para mí, cada vez que me sumergía en uno de estos episodios (que, por cierto, fueron tres temporadas: 70 y pico episodios en tres temporadas; ahí nació todo el mito de Star Trek y sus pijamas maravillosas que servían de uniforme) era realmente evadirte, que es lo que siempre os digo que van buscando estos pecadillos digitales: daros formas de evadiros un poquito del mundanal ruido en el que estamos metidos (ya sea de trabajo, de noticias, de malos rollos). Para eso cumplía su función totalmente.

De hecho, Gene Roddenberry basó todo esto también en su gusto por las civilizaciones antiguas, por el Western (veréis muchos episodios de Western), veréis muchas veces en las que la tripulación se baja a civilizaciones similares a la humana (también, obviamente, era para ahorrar porque era más fácil que las civilizaciones fuesen todas de tipo humanoide, para no tener que crear muchos efectos especiales de disfraces de alienígenas). Incluso, yo creo (esto no lo he comprobado) que hay muchísimos episodios que tienen referencias como a los dioses antiguos (a Zeus, a Grecia) y lo relacionan con entidades alienígenas, que siempre resulta muy interesante. Cuando pasa esto, parece que los decorados son decorados que están reutilizando de otras pelis, de otras series de la época. «Mira, tenemos por aquí un escenario de Grecia, vamos a inventarnos una historia con algún dios griego que resulte ser una inteligencia alienígena«, ¿sabéis? Me parece que había bastante de esto.

Bueno, una de las cosas que asentaron cátedra sin duda son los efectos especiales de sonido, que estabais escuchando de fondo. O sea, todos «tirorís», «pon-pon-pips» y todos los sonidos que aún hoy en día nos acompañan a muchos frikis en nuestros teléfonos móviles.

No puedo terminar esta reseña de Star Trek sin hablar del memorable Spock.

[Suena diálogo de serie]

– Maravilloso.

– ¿Qué?

– El difunto Ladruck, capitán. Maravilloso logro de ingeniería. Un ordenador capaz de dirigir las vidas de millones de seres humanos.

– Pero solo una máquina, señor Spock. Ladruck la programó con todo su conocimiento, pero no pudo darle su sabiduría, su compasión, su comprensión, su alma, señor Spock.

– Previsiblemente metafísico. Prefiero lo concreto, lo tangible, lo demostrable.

– Usted sería un ordenador espléndido, señor Spock.

– Es muy amable, capitán.

Es que Leonard Nimoy desarrolla aquí un personaje arquetípico, que también ha sido imitado posteriormente en cientos de pelis y de series: ese personaje con una visión científica del mundo que lo rodea, con aparentemente poca empatía. Vamos viendo su evolución a lo largo de la serie, vamos viendo cómo Nimoy se va metiendo en el papel cada vez más. Empieza siendo poco más que un androide, y luego poco a poco se va desarrollando su personalidad, que es muy magnética. Te sientes muy atraído por él y quieres conocer más de él. Ay, Leonard Nimoy, cómo te echamos de menos.

No me enrollo más, que ya veis que podría durar horas hablando solo de Star Trek. Solamente os tengo que decir que si sois amantes de todo lo que tiene que ver con el espacio y la ciencia ficción, pues «Star Trek: La serie original» sí o sí, esas tres temporadas, la tenéis que ver. Lo que dio origen a todo lo que hoy conocemos como ciencia ficción espacial, está aquí contemplado en esos 70 y pico episodios. Los vais a disfrutar cada minuto.

[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

Bien, vamos con la sección semanal para pecadores digitales invitados, porque ya sabes que este programa también es para ti. Este confesionario digital está abierto para todo aquel que tenga algo que compartir.

Por favor, envíame tu pecado digital. Lo puedes hacer buscándome en Twitter como @seomental, directamente en mi blog (seomental.com) o en cualquiera de las plataformas en las que está el podcast publicado (que son todas: Ivoox, ITunes, Store, Spotify). Por donde quieras, si quieres, me podéis encontrar yo estaré encantado de compartir aquí tu pecado digital. Ya sabes que en redes sociales nos puedes seguir y comentar cada episodio, o darnos directamente tus recomendaciones por ahí. El hashtag es #pecadoresdigitales.

¿A quién os traigo hoy? Pues hoy sigue la tradición de traeros un amigo o un familiar. En este caso es mi hermana, mi queridísima hermana Miriam, la Benjamina de la casa (somos tres hermanos). Creo que todos los Tovares, los tres, somos bastantes frikis en cuanto a gustos culturales (o más bien frikulturales): los hemos compartido juntos, desde la más tierna infancia. Ya lo veréis cuando conozcáis también a mi hermana Beatriz (que espero liarla para traerla acá, al confesionario digital), pero hoy la que se ha atrevido a dar el paso ha sido Miriam.

Así que, sin más, os dejo con ella y con su confesión.

[Habla Miriam Tovar]

Hola, pecadores digitales. Soy Miriam Tovar, pertenezco a la saga Tovar, tercera entrega de la saga Tovar-Ferrándiz.

Bueno, yo me dedico al maravilloso mundo de los recursos humanos. «Recursos humanos» es una palabra que edito, que me mola mucho más decir que trabajo para departamento de talento con foco en las personas. Lo digo en serio porque lo pienso, y soy de esas afortunadas a las que les gusta su trabajo.

Mi pecado digital es un temazo, un temazo musical. Bueno, ser la Benjamina de la casa me ha hecho empaparme de muchas series, pelis y canciones, influenciada por mis hermanos (para lo bueno y para lo no tan bueno, sobre todo temas pelis y series; pero bueno, no es el tema de hoy). En mi caso, esta canción sin duda fue para bien. Su nombre es «One Caress», de Depeche Mode.

Recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché con mi hermano Iñaki, una noche de verano yendo de la mata Torre Vieja. A él le había calado la canción, y cuando eso sucede quien le conocéis sabéis que se emociona de una manera altamente contagiosa. Así sucedió. En este caso, recuerdo que era mi primer verano de carrera y él dijo el típico «ahora cállate y escucha«, y ya me conquistó para siempre. «One Caress» es una caricia, es una canción de cómo puede cambiarnos, el efecto que produce, desde un punto de vista romántico (con esos violines que se te clavan y ese toque oscuro de darkness).

Bueno, sin duda, desde entonces ha formado parte de muchas de mis playlists y que me puedo poner en bucle una y otra vez. Además, me encanta cantarla. Gracias a Los Backstreet Boys aprendí inglés, me aprendía todas las letras. Siempre quiero entender la letra de cualquier canción en inglés que se me cruce y que me gusta, para eso soy muy friki.

Bueno, ¿qué más os cuento? Que nada, que la recomiendo porque no te deja indiferente, porque pienso que sobrevive en el tiempo y porque en estos días de confinamiento ha salido en varias de las noches de karaoke improvisado. Siempre tendrá la conexión Tovar de esa primera vez en el coche. No sé si será además de que nacimos el mismo día mi hermano y yo, la conexión que tenemos siempre está ahí, y es un orgullo compartir estas cosas tan frikis. Espero que inspiren a otros, que entiendo también que es su principal objetivo.

Así que, os recomiendo «One Caress» de Depeche Mode, a tope de volumen donde estéis. Que la disfrutéis. 

Besitos, pecadores digitales.

[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

[Suena música en inglés]

Bueno, con ese canto infantil tan espeluznante, nos regalaban el tráiler de «Dead Space».


«Dead Space», juegazo estrenado por Viseral Games (hoy tristemente desaparecidos, absorbidos por la maquinaria de Electronic Arts). En esa época, en el 2008, se marcaban un juegazo de verdad, que todavía acompaña a mis peores pesadillas y las de mi mujer, Rut, que también lo jugó conmigo en esa época. Lo jugamos juntos. Empecé con los gráficos a tope (madre mía, qué recuerdos esta música de fondo) y todo. Si hay una palabra para definir este juego es: atmósfera. Se crearon una atmósfera, unos graficazos, unos efectos de luces, de sombra, de humo. Recuerdo todavía la primera vez quedarme boquiabierto viendo el humo paseándome por la nave.

Es que la premisa del juego es relativamente sencilla: es una nave de rescate que va a interesarse por una gran nave minera, el USG Ishimura (un nombre emblemático ya) que lleva (pues lo típico) varias semanas sin establecer contacto con ellos. Entonces, se envía una patrulla de rescate a investigar, y ahí vas tú, Isaac Clarke. Vas como ingeniero, especialista en reparar cosas. Un hombre duro.


Yo no sé vosotros, pero a mí, cuando el argumento se centra en ir a investigar una nave abandonada (ya sea un barco en el mar o, mejor aún, una nave espacial abandonada), ya solo ese argumento mola. Es como ir a investigar el barco fantasma. «¿Qué habrá pasado aquí dentro?», «¿por qué llegamos y no hay nadie en el puerto de carga para recibirnos?», «¿por qué no hay comunicaciones?», «¿por qué veo rastros de sangre en esa pared?», «¿por qué ahí está escrito con sangre ‘hay que cortarles las extremidades primero’?».  No te preocupes, que no tardas mucho tiempo en descubrirlo.

En cuanto atracáis y llegáis a la sala de control, empieza a desatarse la pesadilla. Muy pronto te ves separado de tu grupo y te quedas solo, y (como tantas veces en un videojuego) conectado con un comunicador con una voz femenina que te va guiando por esos pasillos oscuros, abandonados y repletos de criatura de auténtica pesadilla. Es que los diseñadores de este juegos, os juro, tenían una menuda imaginación retorcida, lovecraftiana. Vamos, podéis juntar lo peor de H. R. Giger y de Lovecraft y tendréis unas criaturas espeluznantes, espeluznantes.

El juego se caracterizaba, aparte de por esos graficazos y por ser en tercera persona, se caracterizaba por un gore brutal. Es decir, las criaturas tenían mil maneras distintas de matarte, y no te preocupes que las llegabas a ver todas. Ya se les ocurrían a ellos las formas para que tuvieras que morir muchas veces y ver esos fatalities de criaturas, desde cortarte la cabeza o atravesarte el pecho con sus tentáculos picudos, a directamente enroscarse alrededor de tu columna vertebral desde adentro y partirte por la mitad. O sea, estamos hablando de ese nivel. Muy escalofriante.

Sin duda, muy escalofriante también, y gran parte del éxito del juego, es esta banda sonora que me está acompañando en el fondo, los efectos atmosféricos de sonido y todo. O sea, desde la propia respiración de Clarke. No había casi interferencias en pantalla. Es decir, en la referencia visual de la vida del personaje, era realmente en el traje que llevaba puesto una barra de luz por atrás. Escenas de pavor, de salir corriendo y decir «por favor, no puedo jugar más hoy; o sea, mis nervios no pueden absorber más de Dead Space hoy«.

Luego, incluso, hay novelas gráficas que han sacado, comics, películas, mangas. Yo he devorado todo. Hay un par de secuelas, está Dead Space 2 (que es maravillosa) y la tres, que he de confesar que no he jugado todavía, no me he encontrado con el momento anímico de volver a sumergirme en una pesadilla con Isaac Clarke, pero sin duda lo acabaré haciendo antes o después (y más sabiendo que tiene un modo cooperativo, en el cual te pueden enganchar con un colega y pasar por este infierno juntos).

Así que, ahí mi recomendación para ti. Si te gustan los juegos del espacio, de sentirte solo, de experimentar por primera vez en un videojuego (por lo menos, que yo recuerde) la gravedad cero real, del espacio, la soledad y el miedo devastador de estar en una nave abandonada que no lo está tanto (porque luego estás acompañado a cada rincón). Sin duda, Dead Space te va a gustar.

[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

Bueno, con un episodio como hoy, sobre el espacio profundo, no podía dejar fuera a este gran temazo, llamado «Space Oddity», de David Bowie, rareza espacial.


[Suena música]


Es una canción súper evocadora y que tiene mucho sentido en la época que fue lanzada, que también fue en 1969 (fijaros que las fechas que estamos manejando hoy están todas agrupadas ahí: entre 1966 y 69 está todo). De hecho, David Bowie con esta canción lo que pretendía era que se sincronizase de alguna manera con la llegada del Apolo 11 a la luna. En la canción, lo que está narrando son las aventuras (o más bien desventuras) espaciales del Mayor Tom, que es ese astronauta que han mandado al espacio es su bote de hojalata (como él le llama en la canción) y que en un momento va perdiendo la comunicación con tierra, y tenemos momento tan épicos como éste.


[Suena música]


Es que dan ganas de quedarse escuchándola siempre y de ponerte a cantarla con él. 


La película no solo narra el viaje físico del Mayor Tom a las estrellas; sino su propio viaje interior, una vez que pierde la conexión con Houston (o con quien sea) y necesita hacer su propio viaje mental a las estrellas, sin antes despedirse de sus seres queridos.


En fin, una canción muy bonita, muy evocadora e incluso romántica; pero, sobre todo, muy conectada al tema del espacio profundo, que le da hoy vida al podcast.

Espero que te guste. Si no la conocías, ya estás tardando en dirigirte a tu plataforma de música favorita a escucharla entera.


[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

Bueno, vamos desengrasando ya, enfrentando la recta final del programa. Llega el momento de la herramienta digital recomendada.

Ya sabéis que en cada episodio os traigo una herramienta que de alguna manera me haya ayudado, o me ayude, en el día a día con mi trabajo en la agencia, como SEO, como growth hacker y como CRO,  porque a mí me encanta hacer CRO sobre todo. O sea, Conversion Rate Optimization (es decir, convertir el tráfico que llega a una web en clientes) es una de las cosas que más me gusta experimentar y con lo que siempre estoy enredando en la agencia.

Para ello, una de las herramientas de cabecera que tenemos la agencia, que trabajamos e intentamos optimizar el CRO, es Hotjar.

Hotjar es una herramienta que, aunque en un principio se lanzó para hacer mapas de calor, es algo que te indica de una manera muy sencilla saber (cuando tienes una página web o una landing page, una página de aterrizaje donde tienes a la venta un producto o un servicio, o quieres que te dejen un contacto). El mapa de calor, lo que te genera esta herramienta en ese mapa de calor, son zonas que van pasando de azules fríos a rojos calientes, y las zonas rojas calientes es donde se supone que el usuario está haciendo más click. De manera que tú, con un vistazo muy visual, cuando ya has tenido cierto número de visitas, puedes saber cuáles son las zonas que están funcionando mejor dentro de la web (dónde hacen click). Igual, muchas veces te das cuenta que están haciendo click en una foto que no es ningún enlace, y eso te da qué pensar de «quizás debería llevar a algún sitio, cuando hagan click aquí«.

Bueno, todo esto Hotjar a lo largo de los años lo ha ido mejorando y evolucionando. Ahora no solo hay mapas de calor, hay mapas de scroll también, para saber cómo es el scroll de los usuarios. Bueno, pues puedes hacer seguimiento de los fanes, los diferentes pasos para convertir un objetivo en tu web. Pero, sin duda, lo que más me gusta es la grabación de sesiones de usuarios.

Vas a poder ver videos reales de cómo interactúan los usuarios en tu web. Es decir, cómo hacen el scroll ellos, cómo hacen clicks, cómo van navegando. Verte una sesión de dos minutos entera de lo que ha hecho un usuario cuando llega a tu sitio, eso sí que te da información útil. Si ya te sientas un par de horas a ver este tipo de videos, es cuando ya realmente vas a empezar a mejorar y a hacer cambios prácticos y útiles en tu web.

Así que ya lo sabes, Hotjar.

[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

Bueno, llega el momento del profesional digital invitado.

Siempre lo digo, y siempre lo voy a decir: hoy es un profesional muy especial para mí. Es que claro que lo es, sino no estaría presentándotelo. Ta te digo en cada episodio que si te recomiendo un perfil profesional es porque realmente ha aportado algo en mi vida y me ha influenciado de una manera, normalmente positiva.

Este profesional de hoy es: Emilio García. Emilio García, todo un portento profesional. Muy joven, yo conocí a Emilio cuando apenas tenías 17 años, no había ni empezado la carrera. Lo conocí en un evento y, bueno, al poco tiempo lo conseguimos fichar para la agencia Webpositer y ha sido compañero nuestro durante muchos años. Teletrabajaba con nosotros al mismo tiempo que se sacaba la carrera con matrículas de honor.

Una persona entrañable, cercana, con talento, con creatividad y que realmente aporta al equipo de trabajo en el que se integra. Él es muy conocido en la escena de marketing digital por su blog de campamentoweb.com, y ahora hasta ha sacado un libro en multimedia. O sea, ha sacado ya su primer libro, se llama «Personal Branding – Guía para alcanzar el éxito profesional en internet» y además ha tenido la amabilidad de invitarme a que le escribiese yo el prólogo (de lo cual estoy súper orgulloso y emocionado).

Bueno, no me enrollo más. Hoy ha venido aquí también, no solo como profesional, sino como pecador digital. Así que, os dejo con su pecado.

[Habla Emilio García]

Hola, Iñaki. Hola, oyentes de Los 7 Pecados Digitales. Soy Emilio García, de Campamento Web, y aquí van mis confesiones.

Mi primera confesión: ¿cómo ayudo a mis clientes? Pues, sobre todo pensando en estrategias de posicionamiento web basadas a nivel de negocio. Es decir, el SEO no se puede basar en conseguir mil visitas, sino en conseguir mil visitas que conviertan en ventas. Hay que ser, por tanto, muy minuciosos con las key words que se escoge para trabajar en una página web. Lo ideal, si hablamos de un ecommerce, es que sean palabras clave que la gente busque cuando tiene la tarjeta en la mano (o casi en la mano). Por ejemplo, comparativas, opiniones, compras, lo que sea, X producto barato. Todos esos son key words que tienen un enfoque transaccional (aunque obviamente unas más que otras). Tenemos que enfocarnos en aquellas que tengan más proximidad con esa fase final de compra y, cómo no, actuando con ética. Cuando trabajemos con un cliente, hay que ser transparentes y decirles lo que hay, que esto no va de posicionar de un día para otro, que requiere de cambios, de implicación también por su parte y que al final el que toma la decisión final es Google, no nosotros.

Una pasión personal es la guitarra clásica, que todo desde los ocho años. Aún tengo partituras de guitarra de cuando estudiaba en el conservatorio de música, y puedo recomendaros «El capricho árabe», de Fernando Tárrega, la «English Suite» (o suite inglesa) de John William Duarte, o «Un día de noviembre» de Leo Brouwer (que además tuve el placer de participar en el homenaje por su 70 cumpleaños en el festival de guitarra de aquí de Córdoba).

Mi pecado digital es la saga de videojuegos Animal Crossing (un poco infantil, lo sé). Uno de mis primeros blogs fue sobre eso. Cuando era un pequeñín, fue un detonante de que hoy me dedique al SEO. Fue algo que fue en crecimiento y le debo muchísimo a ese videojuego, porque fue como el gran descubrimiento por el que realicé mi primer blog.


Aunque debo decir que, por ahora, mi videojuego favorito es «The legend of zelda breath of the wild». Lo ha sustituido, es para Nintendo Suite, que es un mundo abierto fantástico donde se ha renovado por completo la mecánica del Zelda, pero que me ha parecido de lo más acertada: con muchísimo más campo de exploración, tiene muchísima libertad para hacer la historia pasando por las fases que quieras (es decir, no hay una estructura lineal, sino que puedes completar las fases según te convenga). Bueno, pues, tienes muchísima libertad, y es algo que se agradece muchísimo en un videojuego.

Así que eso es todo Iñaki. Espero no haber sido tan malo y que en el mundo digital se me perdone. Un abrazo y enhorabuena por el podcast tan original que estás haciendo.


[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.


Ha sido intenso el programa, ¿qué os ha parecido? Espero que las confesiones digitales de hoy te hayan aportado alguna idea buena, alguna recomendación para pasar esta tarde de domingo (o las que estén por venir). Ya sabes que ese es el objetivo del programa: no dejarte pensar a la hora de elegir tu próximo libro, tu próximo videojuego, tu próxima peli, tu próxima serie o (si estás metido en el maravilloso mundo del marketing digital, al que yo tengo suerte de pertenecer) por qué no tener también herramientas a las que echar mano y profesionales en los que apoyarte.


En fin, ya sabes que me encantaría contar contigo también como pecador digital invitado en el siguiente programa. Búscanos en redes sociales con el hashtag #pecadoresdigitales, búscame a mi en Twitter como @seomental, en mi blog (seomental.com), en cualquier plataforma de podcast. Ya sabes que cada domingo, a la sagrada hora de la santa siesta, aproximadamente vas a tener publicado un nuevo podcast.

De verdad, muchas gracias por estar ahí episodio tras episodio. Déjame, por favor, tus «me gusta», tus comentarios. Dame fuerzas para seguir.


Aquí Iñaki Tovar se despide y cuelga la sotana de confesor digital hasta el domingo que viene. Adiós.


[Voz de mujer] Los 7 Pecados Digitales by SEOmental.

Presentado por
Iñaki Tovar

Creativo y Estratega Digital con ganas de darle un buen bocado al mundo. Emprendo en serie y en serio y estoy deseando escuchar tus ideas.

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